Un hombre siempre cerca del poder

hqdefault

El empresario mexicano Ángel González siempre se mantuvo cerca de candidatos y presidentes en Guatemala. Hoy una de sus empresas encara un proceso penal por supuesto financiamiento ilícito al Partido Patriota, de Otto Pérez Molina.

Juan Manuel Fernández C.

GUATEMALA. – Vinculado con financiar ilícitamente al partido que llevó al poder a Otto Pérez Molina en Guatemala, el empresario mexicano Ángel González siempre se mantuvo cerca de candidatos y presidentes en el país centroamericano.

Oriundo de Nuevo León, y dueño de la Corporación Albavisión, la representante de dos de las sociedades de González deberá enfrentar a la justicia guatemalteca por supuestos sobornos al extinto Partido Patriota.

Se trata de Radio Televisión Guatemala, S. A. (Canal 3), y Televisiete, S. A. (Canal 7). Según la fiscal general, Thelma Aldana, ambas sociedades pagaron unos US$2 millones al partido, para imprimir material electoral del que no se tiene prueba de existencia.

Aldana indicó que, en 2011, una vez en el poder, el Gobierno de Pérez Molina favoreció con pauta publicitaria a los canales de González por hasta US$27 millones, el 76% del total del presupuesto de publicidad de Gobierno destinado a televisión.

Sin embargo, es la esposa del magnate, la guatemalteca Alba Elvira Lorenzana Cardona, quien tiene orden de captura internacional por el delito de financiamiento ilícito, pues el nombre de Ángel González no aparece en ninguna de las propiedades ni sociedades inscritas en Guatemala.

El emporio
Domiciliado en Miami, Florida, González es dueño de empresas en toda América Latina, que incluyen 45 canales de televisión, 68 emisoras de radio, 65 salas de proyección cinematográfica, tres cadenas de televisión satelital (DTH) y un periódico.

Controversial porque no se deja ver en público y por no poner un pie en sus múltiples empresas, trabajó desde los años ochenta en la venta de contenidos de Televisa desde Guatemala.

Este país fue la punta de lanza para fundar un emporio de medios de comunicación, siempre con vínculos cercanos al poder político. Paulatinamente desde los años 90, González se fue apropiando de todos los canales de televisión abierta guatemaltecos (3, 7, 11 y 13) y financiando campañas presidenciales.

“Primero compró el 3, luego el 7, y para el Gobierno de Arzú (1996-2000) ya tenía los cuatro canales. (González aprovechó) las ficciones jurídicas para construir su emporio mediático” narra Gustavo Berganza, periodista guatemalteco con más de 35 años en ejercicio.

Con el monopolio de televisión abierta asegurado en Guatemala, se empezó a expandir por Centroamérica, donde tiene presencia en todos los países, al tiempo que llegaba también a siete países de Sudamérica.

Lizandro Acuña, investigador de seguridad y justicia de la Universidad de San Carlos, explicó a REFORMA que su estrategia de expansión se ha basado en comprar medios endeudados y sin capacidad de pago. Esto le ha facilitado establecer sociedades, para poder operar legalmente en múltiples países con sus cadenas de televisión por medio de terceras personas que lo representan.

Matrimonios políticos
Para Berganza, un punto fundamental en el éxito del empresario mexicano, no solo ha sido apoyar financieramente al candidato que se perfila como ganador –como ha ocurrido en Guatemala desde los años 90’s–, sino a las relaciones que históricamente ha construido con el poder.

Además de los montos girados al partido de Pérez Molina, hoy cobra sentido que, en 2012, el Congreso de Guatemala aprobó reformas a la Ley de Telecomunicaciones. Entre otros cambios, las reformas extendían los derechos de usufructo del espectro radioléctrico por 20 años, prorrogables por períodos iguales. Esta reforma favoreció principalmente, el negocio de Ángel González.

Los canales servían como medios propagandísticos (para el Gobierno de turno), porque cada ministro clave tenía un minuto diario al aire. A cambio, acapararon la parte más grande de la pauta publicitaria del Gobierno” añade Berganza.

Pese a que la esposa de González se mantiene prófuga, los canales operan con normalidad. Según Acuña, “la responsabilidad penal es personalísima, ella es representante legal de una empresa que emitió facturas falsas, beneficiando a toda estructura criminal. Así que la responsabilidad compete exclusivamente a la persona inscrita como representante legal”.

Artículo publicado en Diario REFORMA de México

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s